Banca personalizada: ¿mito o realidad?

¿Alguna vez ha escuchado, o ya se le ha hecho una frase harta la cual dice: “Aquí cuenta con banca personalizada”…? Bueno; usted tal vez en su fuero interno, tal vez, tal vez, ha tenido la posibilidad de preguntarse: “Banca personalizada: ¿mito o realidad?”. Y es que la duda es muy consistente, porque los bancos en general no están prestando un servicio de calidad que pueda brindar credibilidad y compromiso con los clientes. Son problemas de antaño sin ninguna duda, pero lo de la banca personalizada, mito o realidad, es algo que no se debe descartar así como por así. A uno le parece que, de cierta forma, el compromiso con las personas en cuanto a la personalización de la banca parece más una simple estrategia publicitaria que una verdadera solidez o idea seria. Entonces, ya dentro del marco más generalizado, uno se tiene que tratar de enfocar no tanto en la banca personalizada mito o realidad como una pregunta del montón, sino como una cuestión que podría generar clientes mucho más satisfechos.

La banca personalizada mito o realidad es una pregunta que también suscita un cierto orden dentro de la forma en que percibimos a los bancos como tales. Pero, obvio, esto no se puede refrendar como si fuera algo que simplemente sale de la imaginación o de los deseos, sino que debe tratarse de un proceso que va más allá de las mayores estimaciones de la clientela banquista que cada vez más está avanzando y prosperando. En todo caso, el factor circunstancial es muy bueno para determinar hasta dónde puede considerarse lo de la banca personalizada mito o realidad. Claro; porque las alzas y las bajas no tienen sinceramente un medidor como tal de las capacidades del banco, pero la forma en que los empleados reaccionan a estos detalles da mucho qué decir.

Hay bancos que pueden prestar un servicio al cliente adecuado, pero esto no significa que la duda de banca personalizada mito o realidad se resuelva. Porque un asunto es tratar de investigar cómo se están moviendo las opciones de un banco, y otra totalmente distinta es tratar de determinar cómo es que la banca personalizada de verdad, o no, les está abriendo espacio a sus clientes. El asunto del caso es que, probablemente, hay un cierto factor de desubicación que no permite que estas calificaciones sean tan democráticas como uno quisiera.

Banca personalizada: ¿mito o realidad? ¿Usted qué cree?

 

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