Hacer fila en los bancos

Las filas en los bancos… nombrar este término para muchas personas es casi como, o es realmente igual a compararlo con una pesadilla u otra experiencia traumatizante. Dentro de los hechos que más aburren a varios hombres y numerosas mujeres a la hora de emprender una diligencia bancaria, está precisamente el de hacer cola para cumplir con alguna obligación en este lugar.

En estos tiempos de revolución técnica, donde diversos procesos como la banca por Internet, servicios bancarios por teléfono o telebanco, etc., se están imponiendo o al menos haciéndose cada vez más familiares, hay quienes todavía desean hacer personalmente muchos encargos.

Y la justificación para el desarrollo de esta medida ortodoxa es casi siempre la misma: se sienten las personas más seguras al ir a un banco a consignar, a retirar dinero, a averiguar por algún problema con su cuenta, en fin, porque se sienten con la tranquilidad de ser testigos de todo.

Estas personas han escuchado o saben de problemas relacionados con crackers, delincuentes cibernéticos que aprovechan para desordenar o robar información de páginas web de muchos negocios y varias instituciones, incluidos obviamente los bancos.

Claro; pero no sólo el esperar por la atención bancaria en una fila no es el problema. Hay otros inconvenientes que no tienden a nombrarse mucho dentro de este proceso que parece tan común y que a varias personas les resulta ignominioso.

Por ejemplo, algunas personas se quejan del irrespeto entre algunos clientes que cometen acciones lamentables: rozar descaradamente a alguien; pasarse por en medio de una fila desatendiendo las quejas de los usuarios y las recomendaciones de quienes cuidan el banco; hablar en voz alta o comer sin prudencia alguna para con la gente alrededor; robar elementos del banco como lapiceros, papelería no autorizada, son sólo algunos de las molestias más recurrentes que enfrentan quienes, simplemente, detestan hacer una fila en un banco.

Esto sin contar con que a veces se tiene que hacer cola muy temprano en la mañana o acercándose la hora del almuerzo; soportar el calor o el frío de aquel día; experimentar retrasos teniendo otras ocupaciones… ¡Qué colas! Y no precisamente de algunas personas, con mucho respeto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
Lista de bancos en alerta se amplía con ICBC

En un artículo anterior de bancosfinanzas.com habíamos constatado una lista de bancos en alerta, misma que hace muy poco se...

Cerrar